A FONDO La
reforma fiscal de Montoro
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La tributación de las rentas de trabajo
bajará en 2015 y 2016
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Los tramos más altos acabarán pagando más que
el último año de Zapatero
Independientemente de su condición familiar, todos
los contribuyentes que disponen de una nómina notarán en enero de 2015 que
recuperan poder de compra respecto a 2014, tras tres años
sufriendo un gravamen complementario del IRPF que puso contra las cuerdas al
consumo y el crecimiento para salvar las cuentas públicas. Este será el primer
efecto de la nueva reforma fiscal en
2015. En la nómina de 2016 notarán otro descenso de impuestos, pero será menor.
Los solteros con rentas medias y altas sin hijos, y los casados
con hijos mayores de 25 años, aunque sigan viviendo en casa, que hacen
declaración individual tendrán un descuento inferior. Serán los menos
beneficiados.
A pesar de lo que se ha dicho, las rentas más bajas, hasta
incluso 14.500 euros, apenas recuperarán ingresos netos. Con la tarifa de 2014
ya les salía una cuota a pagar de cero euros a los que percibían hasta 11.162
euros. Además, son los que menos posibilidades tienen de gasto y consumo, salvo
de productos básicos.
Descuento para el primer año
La media del descuento en este primer año de puesta en marcha de
la nueva reforma podría estar entre 20 y 40 euros por mes (en 14 pagas) para
rentas medias y medias altas, tramos donde se concentra la mayor recaudación.
Las más altas, donde la tarifa es más progresiva, notarán una reducción mayor
en este año (entre 60 y 80 euros de media) y en 2016 respecto a 2014, porque el
alza de impuestos del PP a partir de 2012 fue más intensa.
La
medida de ahorro para las rentas medias de 20 y 40 euros al mes
Los contribuyentes con
hijos a su cargo, menores de tres años en todo caso, y sobre todo los que
tengan familia numerosa, serán los más favorecidos, incluso en los tramos de
ingresos más elevados. El Gobierno no ha discriminado por niveles de renta el
aumento de la deducción en las familias numerosas. Es decir, una
familia con ingresos superiores a 120.000 euros y con tres hijos tiene la misma
deducción que una con 25.000 en la misma situación. Según el
INE, sólo el 3,2% de los hogares tiene tres o más hijos.
Lo que significa que la reforma del PP es selectiva, busca el
impacto electoral y tiene un calado político porque el Gobierno la compara con
la de 2011, el último año de la era Zapatero. Precisamente, si el Gobierno
anterior (PSOE) y el actual (PP) hubieran actualizado con la inflación todos
los mínimos personales y familiares, la deducción por rendimientos del trabajo
y la tarifa, no sería necesaria una reforma fiscal. Es decir, desde 2008 no se
han deflactado estos componentes que son los que más han activado la
recaudación, mucho más que la subida del PP en 2012. La mayoría de las reformas
han replicado el mismo modelo: no se aplica la inflación y luego se baja de
golpe para que parezca que se produce una reducción impositiva. El IRPF de 2015
y 2016 es más elevado que la de 2008. Incluso, como señala Luis del Amo,
secretario técnico de Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF), «si se
hubiera deflactado la tarifa desde 2011 también saldría a pagar menos sin
necesidad de reforma alguna».
El interés electoral de la reforma
Que tiene intención electoral la última reforma, porque no
pretende el cambio del sistema fiscal y activar la demanda interna, lo
demuestra el hecho de que el Gobierno baja el IRPF para todos los
contribuyentes frente a 2014, pero más para los tramos más bajos donde hay
menos capacidad recaudatoria y un importante caladero de votos. Además, a pesar
de que se les ha acusado de propiciar el fraude porque pueden emitir facturas,
mantiene el sistema de módulos, por ejemplo, para los autónomos de la
restauración que cada año revisa en los Presupuestos y que suele bajar cuando
hay elecciones a la vista.
La subida del IRPF para las rentas
altas
Mientras, sube el IRPF para las rentas más altas a partir de
50.000 euros de ingresos en comparación con 2011. Y mucho más, hasta 2.500
euros anuales, sube para los declarantes de más de 120.000 euros. Sin embargo,
en este grupo sólo hay 150.000 contribuyentes, el 0,8% del total, donde sólo se
encuentran algunos ejecutivos que no pueden diseñarse un sueldo inferior.
También baja la tarifa del capital
mobiliario. Beneficia sobre todo a los contribuyentes con más
nivel de renta y posibilidades inversoras ya que el tipo máximo para
rendimientos de más de 50.000 euros pasa al 24% en 2015 (23% en 2016). Es
similar al tipo marginal de una renta de trabajo de hasta 20.200 euros. Y
aunque Montoro cambió la tributación criticando al PSOE por tener en 2011 unas
reglas que favorecía a los especuladores en Bolsa o inmobiliarios, vuelve con
este esquema fiscal para las plusvalías a corto plazo (inferiores a un año). No
pagarán hasta un 52% (tipo máximo) sino que irán a la tarifa del ahorro del
24%.
Para reducir el impacto recaudatorio de todo esto, el Gobierno ha
rascado de todos los sitios, también de forma selectiva, para que parezca menos
visible. Así, crea una nueva
tributación para la indemnización por despido; acaba con la exención de 1.500
euros del dividendo popular; baja la reducción del trabajo a partir de 14.450
euros de renta; y reduce al 50% la deducción de los alquileres para los propietarios.
Son los que menos beneficios obtienen de esta reforma al no
tener acceso a la deducibilidad familiar. Su IRPF baja en todos los tramos en
2015 respecto a 2014, pero menos que en los demás grupos de contribuyentes. Por
ejemplo, un declarante con unos ingresos brutos de 20.000 euros (la base
liquidable sería inferior porque se aplicaría la minoración de las cotizaciones
a la Seguridad Social, más la nueva deducción de otros gastos de 2.000 euros
que se calcula con el primer tramo de tarifa al 20% y que sustituye a la
reducción del trabajo) tendría que pagar a Hacienda en todo 2015 un total de
2.450 euros (cuota líquida) frente a los 2.804 que le corresponderá en 2014.
Por tanto, tendrá un ahorro de 254 euros, es decir, poco más de 18 euros al mes
(en 14 pagas). Es lo que va a notar este primer año de la reforma (en 2016 el
descuento respecto a 2014 será de unos 26 euros). Sin embargo, si esta
comparación se hace sobre 2011, último año de Gobierno del PSOE, el descuento
es de sólo 12 euros. Según los cálculos realizados, la reducción neta de
impuestos sería en 2015 respecto a 2014 de 20 euros al mes para los solteros
sin hijos con ingresos de 30.000; de unos 30 euros para los que obtengan rentas
50.000 euros; y de más de 65 euros mensuales a partir de rendimiento superiores
a 80.000. Sin embargo, respecto a 2011, los solteros con ingresos superiores a
50.000 euros tendrán que pagar más en 2015 (en 2016 sólo afecta el alza a los
que obtengan ingresos superiores a partir de 100.000 euros). Así, los
contribuyentes con ingresos de 50.000 euros pagarán casi 400 euros más (27
euros al mes), y los que obtengan 80.000 deberán abonar casi 950 más (unos 68
euros al mes). Mientras, los rendimientos en 120.000 euros pagarán 2.545 euros
más, es decir, unos 182 euros al mes.
CASADO CON DOS HIJOS Y DOS NÓMINAS
Los contribuyentes con dos hijos (mayores de tres años en este
ejemplo) que obtienen dos ingresos de trabajo en la unidad familiar, pero que
optan por declarar de forma individual, también verán reducida su aportación en
2015 respecto al año anterior. Pero, si esa comparación se realiza sobre 2011,
a los que obtienen ingresos superiores a 40.000 ó 60.000 euros el resultado de
la cuota les perjudica porque pagarán más que cuando el PSOE estaba aún en La
Moncloa. Así, con ingresos de 15.000 euros cada uno (30.000 euros en la
familia) pagarán 28 euros menos al mes (396 al año y 792 el hogar). Con 25.000
euros individuales se ahorrarán casi 26 euros cada uno (52 la unidad familiar),
que llegarán a 35 en 2016. Para aquellos que obtengan rentas de 40.000 0 o
60.000 euros cada uno, la reducción es de poco más de 20 y 40 euros,
respectivamente (el doble en la unidad familiar) en 2015 y llegará a 47 y 95
mensuales en 2016 (también el doble en el hogar). Si estos resultados se
comparan con el IRPF existente en 2011, a partir de enero estos contribuyentes
tendrán un descuento individual de sus retenciones de 24 euros al mes en
ingresos de 15.000 euros cada uno. Y será de 16 euros para las rentas de
25.000. A partir de aquí cambia la situación. Si cada rendimiento supera los
40.000 euros, pagará 156 euros más al año (unos 11 euros al mes) y 480 (unos 34
euros más mensuales) con 60.000 euros de ingresos. Estas cifras hay que
doblarlas para calcular el aumento del pago en el domicilio.
CASADO, CON DOS HIJOS Y UN INGRESO FAMILIAR
En el supuesto de un contribuyente casado, con dos hijos, uno de
ellos menor de tres años, con un sólo ingreso familiar y que hace declaración
conjunta, se replica el ejemplo anterior. Es decir, en 2015 baja la tributación
en todos los tramos en su comparación con 2014, también en 2016 en el segundo
tramo de la reforma, pero sube a partir de 50.000 euros respecto al 2011. En
concreto, los que ganen 20.000 euros tendrán un ahorro de 25 euros al mes (348
anuales) respecto a la tributación del año anterior. Para los que obtengan
30.000 euros de ingresos brutos, esa reducción llegará a los 31 euros (432
euros al año). Una cifra similar se produce en el tramo de 50.000 euros. Y sube
por encima de los 75 euros si las rentas llegan a 80.000 y 120.000 euros. En
estos dos últimos supuestos, el ahorro anual supera los mil euros. En 2016, la
reducción alcanzará respectivamente, según esos tramos de ingresos, los 25, 38,
63, 193 y 205 euros. Sin embargo, respecto a 2011, el descuento para los que
ganan 20.000 euros es de 338 euros (24 al mes). Baja a casi 298 en los
rendimientos de 30.000 euros. Pero, los contribuyentes con ingresos de 50.000
euros pagarán 168 euros más (12 al mes). Y esta cuantía se eleva a casi 650
euros para los que obtenga 80.000 (unos 47 euros más mensuales) y alcanza los
2.249 euros al año en el tramo de los 120.000 euros (unos 161 euros más al
mes), ya que a estos declarantes les sale una cuota líquida de 40.479 euros a
pagar en 2015 frente a los 38.230 euros de cuatro años antes.
FAMILIA NUMEROSA
Son las más favorecidas por la reforma del Gobierno. En este
supuesto de un contribuyente casado, con un sólo ingreso familiar, que hace
declaración conjunta, y que tiene tres hijos mayores de tres años, se ha
contemplado la aplicación de un mínimo familiar de 9.100 euros (de 2.400 euros
por el primer hijo, 2.700 por el segundo y 4.000 en el tercero) . Para 2015,
también en 2016, baja el IRPF en todos los tramos de renta analizados, pero de
una forma más amplía que en los anteriores ejemplos. Si el declarante obtiene
20.000 euros, no tendrá que pagar impuesto alguno porque la cuota líquida resultante
es de cero euros. Con 30.000 euros de renta la reducción respecto al año
anterior es de 1.580 euros (113 euros mensuales). Una cifra similar se produce
en los 50.000 euros, y se eleva a 2.176 euros de ahorro anual (155 euros al
mes) en rendimientos de 80.000 y de 120.000 euros. En 2016 la rebaja alcanzará
los 119, 144, 229 y 288 euros respectivamente en cada uno de esos tramos. En su
comparación con 2011, a un contribuyente de estas características le sale en
2015 una reducción de 1.455 euros (104 euros mensuales) si gana 20.000 euros.
La cifra llega a los 989 (71 euros al mes) si los ingresos se sitúan en los
50.000 euros. La rebaja llega a los 508 euros al año (36 euros al mes) si los
rendimientos alcanzan los 80.000 euros. Y sube la tributación en 1.091 euros
(78 euros al mes) en el supuesto de unos ingresos de 120.000. Sin embargo, con
el nuevo descuento de la tarifa en 2016 el resultado para este último tramo
será negativo en 743 euros (53 euros mensuales).
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